sábado, 15 de agosto de 2009
Los signos del zodiaco de Kagaya
jueves, 6 de agosto de 2009
Mi primera punción lumbar
El último día de mi rotación por el servicio de urgencias me despedí a lo grande haciendo mi primera punción lumbar. El paciente era un chico de 17 años con claros signos meníngeos en la exploración física.
Yo al principio tenía bastante miedo, porque era un chico joven, porque nunca había hecho una, y porque eso de meterse en el canal medular da un poco de yuyu.
Pero mis adjuntos me animaron, me dijeron que en un joven es sencillo, y que alguna vez debía ser la primera. Y yo, que por lo general me apunto a todo, me encasqueté los guantes estériles y la mascarilla, y me puse manos a la obra, eso sí, guiada en todo momento por el médico adjunto.
Palpo las espinosas, intersección con línea vertical entre crestas ilíacas... parece ese hueco. Clavo la aguja espinal, introduzco, noto una resistencia y la aguja no avanza, creo que estoy tocando hueso. Retrocedo un poco y vuelvo a avanzar. Sigo encontrando la misma resistencia. Empiezo a sudar y las piernas me tiemblan. Tras varios movimientos no hay manera, así que me sugieren sacar la aguja e intentar en el espacio interapofisario que hay por encima. Y esta vez sí... meto la aguja, noto una gran resistencia, pero parece que entra... saco el fiador... y... ¡milagro! Comienza a brotar líquido cefalorraquídeo. Fue casi orgásmico.
Al final, el análisis del LCR resultó positivo para meningitis.
El mayor mérito de todo esto se lo atribuyo al chico, que fue todo un campeón, se portó estupendamente, y aguantó estoicamente los dos pinchazos.
Y aquí estoy yo, toda emocionada por la experiencia...










