sábado, 30 de octubre de 2010

Mis pinitos como piratilla

Cuando algo se me mete entre ceja y ceja, no paro hasta que lo consigo. Un buen ejemplo de ello ha sido mi empeño a la hora de hacer funcionar un nuevo juego que me he comprado. Se trata de PlayEnglish, un juego para PSP para practicar inglés de una forma divertida, y que está elaborado por el equipo Vaughan. Es que ahora me ha dado por retomar el inglés…

Pero a lo que iba. La cuestión es que cuando encendí mi consola PSP tras varios meses de estar cogiendo polvo en un cajón de casa, y meti emocionada el disco, vi con horror como el juego no sólo no se iniciaba, sino que exigía no sé qué actualización, que supuestamente de forma automática debía instalarse desde el cartucho.

Como cuando suceden estas cosas, nunca funcionan a la primera (ley de Murphy nº7), efectivamente la pantallita emitía un ridículo mensaje: “imposible iniciar el juego (DADADA)“. ¿¿DADADA?? ¿Qué narices significa DADADA? ¿Es alguna especie de broma en código consolero? Suena como el dadaismo, claro que teniendo en cuenta lo que viene después, hasta lo esperpéntico de la palabra cobra sentido.

Mi primera opción era la más normal: ir a descambiar el juego, o devolverlo. Luego recordé que mi PSP estaba ‘brickeada‘, o ‘pirateada‘, o ‘crackeada‘ o como narices se diga. Empecé a sospechar que la causa de que mi juego no funcionara sería esa, si bien es cierto que tengo muchos otros juegos originales que sí funcionan en ella. Antes de tirar la toalla, decidí investigar ese error siniestro-dadaico, con la técnica profesional de copiar el error que me había salido en la barra de Google.

Como por arte de magia, aparecieron cientos de entradas con gente que había tenido el mismo problema. Indagando, fui a parar a recónditos foros de hackers donde se comunican con un lenguaje extraño que no hay dios que entienda. Al final encontré uno en el que más o menos pude entender algo: la solución a mis problemas podría estar en intentar “desbrickear” mi consola restaurándola a una configuración anterior.

Esto, que dicho así suena estupendo, supone bajarse extraños archivos de megaupload (previo repaso del antivirus por si acaso), iniciar la consola en algo parecido al MS-dos de los ordenadores (con el consiguiente susto al pensar ¿cómo carajos vuelvo a la pantalla normal?), toquetear e instalar archivos y una serie de angustiosas maniobras más, todas y cada una de las cuales tienen el riesgo de hacer que tu PSP quede inservible.

Cuando hice la primera instalación pensé que todo estaría resuelto… pero no era así. El juego seguía sin rular. Desde luego inglés no iba a aprender, pero a jurar en Arameo ya lo creo que sí. Encontré en otro foro la respuesta: tenía que seguir haciendo más actualizaciones (cómo no, no podía ser tan fácil). En total creo que he hecho cuatro (cada una de ellas con su consiguiente descarga de archivo de megaupload, pasada de antivirus, proceso de susto y mordedura de dedos) hasta que maravillosamente la versión CF 3.52 M33 se convirtió en CF 3.52 M33-4, y en ese momento por arte de magia, mi juego se puso a instalar su última actualización necesaria, la 6.20. Y tachaan!!! Funcionó.

Todo el proceso me llevó unas dos horas y media. Cuando terminé, ya ni malditas ganas tenía de jugar al juego.

Hogar, dulce nuevo hogar...

Escrito el 30 de Julio de 2010

Mi nueva casa, un pasito más en mi escala de Maslow particular.

Me siento realmente feliz de poder disfrutar al fin de una casa en la que vivir sola, y presumo de ella como las mamás que muestran las fotos de móvil de sus retoños. No es que sea un palacio, pero es un apartamento de tamaño ideal para mi, con aire acondicionado y piscina comunitaria. ¡Para qué pedir más!.

Hasta ahora compartía piso, y aunque mis compañeras eran agradables, no veía el momento de alcanzar esta bendita soledad. Casi no me creo tener una casa en la que poder moverme a gusto, sin gente peleando por el cuarto de baño por las mañanas (con el mal humor que tengo a esas horas…), donde yo decido los momentos de ruido y los de silencio, en la que no hay riesgo de abrir la puerta del cuarto y encontrarse novios y amigos de otros durmiendo en el salón. Un hogar donde puedo estar a solas conmigo. Y es que me encanta mi propia compañía, qué le voy a hacer, soy así de chula.

Me estiro en la cama de matrimonio y pienso: ¡qué de espacio, nunca tuve un dormitorio tan grande! Es una sensación tan buena… que espero que dure mucho tiempo. Puedo decir que he avanzado un paso más a lo largo de mi camino en busca de la plenitud. Os parecerá una tontería, pero llevo muchos años de mi vida esperando este momento.

Es lo que tiene ser un poquito antisocial.

viernes, 29 de octubre de 2010

Vuelve, a casa vuelve... por Halloween

Tras el experimento de Wordpress, he decidido volver a mis orígenes, porque yo tengo mucho apego a las primeras piedras de todos mis proyectos. Dedicaré los próximos post a recolocar aquí las cosas que escribí en el otro lugar.

Esta decisión ha sido en parte motivada por motivos ajenos, pero que poco importan en realidad. La cuestión es que aquí estoy de nuevo, y lo más curioso del tema es que dicho traslado coincide con unas fechas que, dado mi carácter oscuro-no-gótico, parecen muy apropiadas.

Ya dediqué un post a hablar de las fiestas de Halloween, en el cual hay quienes me increpan que mi blog 'da poco miedo'. Como si fuese poco pavoroso leer mis experiencias vitales. ¡ja!. En respuesta a dichos comentarios, sólo quiero decir que no creé mi blog para dar miedo ni para espantar a nadie, sino para ejercitar un poco la autocontemplación desde un marco agradable a mis sentidos, y que si por el camino se agrada a los sentidos de otros, estupendo.

Dicho todo esto, sólo me queda felicitaros estas fiestas, y por supuesto dedicar todos mis respetos y un minuto de recuerdo a esos Santos que aunque ya no existen físicamente, siempre estarán entre nosotros.

La antesala de la ausencia

Dedicatoria de Ma, mi Ma, mi Manuel Ángel de la guardia particular que todos los días hace el mayor esfuerzo por seguir hacia delante, y a pesar de ello, aún le quedan fuerzas para aguantarme y quererme. Gracias.

Umbria para el atlante y la fatiga del buceador oceanico

La antesala de la ausencia #8

apenas le oia,

el esfuerzo era grande,

hablo:

quedate con mis manos.

manda que las corten,

tras mi muerte,

y coselas a tu cintura.

pero que dices, loco !

escuchame:

detesto mi oido,

que es preciso y canalla,

detesto mi vista,

que es dada a detectar faltas,

detesto mis palabras,

que son circulares y angustiadas,

detesto mi mente,

que es incandescente apagada,

y detesto mi vida,

porque hoy te hace desgraciada.

pero bendigo mis manos,

que aun aprecian calladas,

el fantastico tacto…tumbada,

de tu cuerpo gordo junto a mi,

en la ultima cama.

lo comprendes ahora,verdad ?.

ya no le oigo,

el esfuerzo ninguno,

callo.

y yo,

paseos a cuatro manos.

La hoja del cuchillo

Él gritaba.

Pero yo no le oía.

Me encontraba absorta en mi mundo de sangre y lágrimas. En esa nube oscilante que precede a la visión borrosa, al mareo intenso, a la náusea contenida, y que apaga lentamente el dolor de la herida por la que se escapa la vida roja.

La hoja del cuchillo reflejaba más miedo en su cara que en la mía.

Él seguía gritando.

Yo ya no estaba.