lunes, 29 de noviembre de 2010

Los 'malqueda'

Hay dos cosas que me enervan y cabrean: la impuntualidad y los 'malqueda', que viene a ser una expresión que engloba a todos aquellos individuos que prometen ir a visitarte, o llamarte para tomar algo, o pasar a recogerte en media hora... y sin embargo ni te visitan, ni te llaman, ni te recogen a tiempo (normalmente tres horas más tarde, cuando se te han quitado las ganas de salir). Te organizas el tiempo y las tareas contando con esa persona que te ha hecho el ofrecimiento, y al cabo de la tarde te das cuenta de que se te han pasado las horas esperando y sin respuesta, y justo en ese momento de mayor 'malahostia' es cuando te llaman ("oye, que me quedé dormido, llego en media hora").

Es probable que en el mundo en el que nos movemos ser puntual o 'bienqueda' (es decir formal, decente, respetuoso con el tiempo de los demás...), sea una virtud inútil, o no sea virtud en absoluto, pero para mi sigue siendo algo importante. Me parece un gesto de mínima preocupación hacia la otra parte que espera y que, en su inocencia, se ha creído que iban a llamarle/visitarle/recogerle en un tiempo prudencial.

Por mi parte, prefiero al que no te invita a nada, pero que al menos llega puntual.

martes, 9 de noviembre de 2010

Barrio Sésamo

Nota: Haz clic sobre la imagen para verla más grande.

domingo, 7 de noviembre de 2010

English... again

The purpose of this post is to tell everyone that I have resumed my English lessons, and I think that a good way to do it is trying to write a whole message in English. Because of that, I would like you to tell me any mistakes you find in this text, and I will be really grateful if you do it.

I started learning English many years ago, when I was in EGB. My first English lessons were frustrating, because I dind't understand any of the things the teacher said in class. I thought he was speaking in a strange language that I could never be able to understand, and I hated him. For that reason, I decided to take classes with a private teacher. This woman used special teaching methods, and her classes were really funny and useful. In that moment I began to feel more interested in English, and I started to study on my own, and to improve the language.

After that, I registered in my town's Official Languages School, and studied there for 4 years. I left it at the last year because I thought it was too difficult, as the aim of the lessons was mainly Phonetics, something I found boring and useless for my requirements of the language.

Then I began my degree, left all my english classes, and focused on studying Medicine.

Now that I'm working, I realise of the importance of the knowledgment of English. All the advances in Medicine are available in this language, because this is the first one in which articles are published, so I need faster reading and comprehension. Moreover, English is the guarantee to be able to look for a job in other countries, as the panoramics of working as a doctor in Spain is not very good at present.

Ya me han contado hasta ocho

Desde mi cama

observo

3 pájaros

en un cable

de teléfono.

Uno se va

volando

luego

otro.

Queda uno,

luego

también él

se va.

Mi máquina de escribir está

silenciosa como un sepulcro.

Y yo me he quedado

reducido a observar

pájaros.

Simplemente he pensado

que te lo debía

contar

cabrón.

Bukowski

sábado, 6 de noviembre de 2010

Preguntas al supremo. Dedicatoria de un paciente.

Ya puedo presumir con orgullo del primer poema que un paciente me dedica.

Para la doctora *** con la alegría de asomarme a un nuevo cumpleaños.

Dios mío, ¿quién todavía soy entre todos los que he sido?

¿Quién seré cuando yo mismo no logre recordarme?

¿Dónde habré dejado la confianza que vestía?

¿Acaso alguien decidió esconder mi desparpajo?

¿Quién le ha puesto andaduras a mi cinismo?

¿Cómo magrear ahora sólo con la vista

la turgencia de las tetas de esas colegialas

o las nalgas retadoras de la mujer ajena?

¿Quién carajo recortó por temor a la diabetes

mis uñas de la gula?

¿Por qué cegaron el camino que me llevaba derechito al bareto de Baco?

¿A santo de qué estrecharon mis arterias?

¿Cómo entretejer mi fantasía

si me niegan el humo de un habano?

Dios mío, ¿por qué si mi tiempo es limitado

se atrevieron a pegar en mi pierna esta cojera?

¿En nombre de cuál lucidez recetaron estas pastillas

que nublan la esbeltez de mi locura?

¿Qué ley absurda quiere privarme

de mi derecho a pernada con la noche?

¿Me pasan cuenta porque digo que los cuentos de Miller en París

son una paja triste y a dos dedos

comparadas con las singuetas cantarinas de La Habana?

¿Cuál es el por cuánto que me priva

beberme el pecado y perdición

de las madrugadas nones de todo el universo?

¿Cuál es la moral que intenta obligarme a renegar

de las cervezas y fulgores que le robé al listo de Bukowski?

¿Alguien quiere dar la cara y explicarme

en nombre de cuáles de mis deudas

se emperran en embargar los cascabeles

que antaño tintineaban en la cabeza de mi pinga?

¿Nadie se da cuenta de que si quiere estar a salvo de sus miasmas

un hombre que se acerca a los sesenta

tiene que llevar por amuleto sus historias más canallas?

Dios mío, ¿por qué, si dicen que vamos a la nada,

los hombres a punto de partir

malgastamos tiempo con estos pendejos inventarios?

¿Por qué, Señor, eres y somos tan cobardes

que no podemos mirarnos frente a frente?

Si tuyo es el reino, el poder y la gloria

¿Por qué dejas que nos caguen los sagrados días que nos diste de regalo?

¿Por qué hay tantos hijos de puta pastando libremente por tus prados?

Emilio Ramón Surí Quesada

El cisne de Tuonela

Transcribo aquí una melódica dedicatoria de un amigo muy especial:

A Ti, Darky el cisne de tuonela | poema sinfonico op. 22 j.sibelius

delicadamente, con todo mi cariño te quiero, Darky

ma

Letras en la noche

Escribir de madrugada aporta una curiosa sensación de intimidad y complicidad nocturna. Me siento como si tuviese un espectro detrás de mi, leyendo por encima del hombro lo que escribo, susurrándome al oido lo que debo decir.

Adoro estos momentos.

Amar en la oscuridad

La hierba fresca y húmeda bajo mis manos, lucía collarcitos de rocío brillando bajo una luna casi azul. Estábamos tú y yo, arropados por la oscuridad de aquel bosque, besándonos sin prisa, rozando los cabellos que olían a bruma. De nuestras bocas brotaba un aliento condensado, volutas de un deseo contenido que se esparcía en la noche.

¡Qué bello era amar a oscuras! Tan bello, y tan empañado por la turbidez somnolienta de la noche que acababa, del día que llegaba… Deslumbrado por el sol que nos despertaría de un dulce sueño.

Shostakovich, un nuevo descubrimiento musical

Dmitri Dmítrievich Shostakóvich se ha convertido en mi nuevo descubrimiento musical, bajo recomendación de un amigo melómano que se está encargando de ampliar mi reducido campo visual (o mejor dicho auditivo) en lo que a música “clásica” se refiere. Comparto aquí esta bella pieza: Piano Quintet in G minor, Op. 57 (1940); IV. Intermezzo: Lento

Fin de rotación en neurología

Mensaje publicado el 4 de julio de 2010.

La neurología como disciplina siempre me ha parecido interesante, pero sobre todo muy compleja. En la facultad me gustó mucho la neuroanatomía, no tanto la neurología clínica (aunque esto último se debe más a la falta de pasión generalizada que había en los profesores).

De cara al paciente, y desde el punto de vista clínico, en un principio no tenía muy ubicada esta especialidad. Cuando comencé mi residencia empecé a tener cierta aversión hacia los pacientes neurológicos, básicamente por mi falta de conocimientos y por ese miedo inicial que se tiene al explorar a un enfermo de estas características, sobre todo en el ámbito de la urgencia en donde te puede tocar cualquier cosa. Me veía reticente a enfrentarme a un ictus, o a un brote de esclerosis múltiple, o a cualquier cosa por el estilo.

Ahora que he terminado mi rotación por neurología, he perdido esta aversión. Aprender a hacer una buena exploración es un pilar fundamental para perderle miedo a los pacientes que consultan por déficits neurológicos, y una vez que se sabe hacer, todo parece mucho más sencillo. Pero no sólo eso. Rotar en neurología ha sido un descubrimiento para mi. Me ha apasionado. Curiosamente, yo como nefróloga no entendía el por qué de tener que realizar esta rotación, y sin embargo ahora me alegro enormemente de haberla hecho. Tanto por los miedos que he perdido, como por las cosas que he aprendido, y por lo que he disfrutado durante estos dos meses.

He tenido la suerte de rotar con dos adjuntos de categoría. Uno cuyos valores humanos y trato al paciente no me dejaron indiferente y otro cuyos conocimientos, capacidad de trabajo y docencia, son dignos de admiración. Cualquiera de los dos han ayudado a que esta rotación haya sido una de las mejores.

Es por ello que, ahora que ha terminado, me siento un poco triste. Normalmente me suelo entristecer al final de todas mis rotaciones, porque las vivo todas como si fueran la mía propia. Sólo espero que cuando llegue a mi servicio (algún día de estos, porque no veo el momento de llegar…) no sufra una decepción.